jueves, 23 de febrero de 2017

Hoteles Low cost


Pague por la toalla: el hotel se suma al 'low cost'

Una habitación de menos de 10 metros cuadrados, sin ventanas, donde se paga extra por la toalla, el jaboncito o la tele, ¿es una ganga o una tortura? Pues depende. Del precio, claro, pero también del uso que se le vaya a dar, de la corpulencia del cliente y, sobre todo, de sus expectativas.

Hubo un tiempo en el que un billete de avión incluía un ordenado mundo de atenciones: zumito, cacahuetes, toalla caliente, incluso una copa gratis o una litúrgica bandeja con comida traída por una sonriente azafata de moño perfecto. Ningún pasajero espera ahora nada de eso cuando vuela a Londres por menos de 100 euros.


Las expectativas cambian, y la cadena Tune se ha fijado en las aerolíneas de bajo coste para crear un concepto hotelero "no frills", sin florituras. Un buen precio, nada de pijadas.

"Preguntamos a la gente qué es lo que buscan en un hotel: la respuesta unánime fue una buena noche de descanso", explica por teléfono, desde Malasia, Mark Lankester, presidente de la compañía que, desde su inauguración en 2007, ha abierto 11 hoteles en Asia y el año pasado inauguró su primer local en Londres.

"A los clientes también les importa que el hotel sea céntrico, seguro, con una buena ducha...", continúa el directivo, "pero nadie cita entre sus prioridades la tele o el spa".

La idea es ir a lo esencial: en un avión, llegar a destino; en un hotel, dormir.


Alojamientos low cost, también etiquetados express, hay muchos, pero mientras los hoteles económicos convencionales rebajan costes recortando a lo ancho de sus calidades y servicios y ubicándose en zonas periféricas, el concepto de Tune y de otras cadenas como Easyhotels es más quirúrgico en el ajuste de su oferta.

Son céntricos, pero no gastan espacio ni mantenimiento en restaurantes, gimnasios, piscinas, servicio de habitaciones "ni ninguna de esas cosas que el cliente simplemente no necesita y por las que no tendría que pagar", según su publicidad. Las habitaciones son pequeñas, mucho, minibar descartado, pero la ducha es potente y la cama de hotel de cinco estrellas (colchón de última generación, sábanas de 250 hilos).


Todo lo demás se paga aparte. Encender la tele: 3,5 euros. Secador, 1 euro. Salir tarde o entrar pronto: 1,7 euros. Conexión wifi, aire acondicionado y que te guarden las maletas tienen su precio establecido.

Las habitaciones se limpian solo cada tres días (o se apoquinan 8,5 euros por un repaso). ¿Dónde duermes mejor que en ningún otro sitio del mundo?", pregunta Lankester. "En tu casa, ¿verdad?, donde seguro que no lavas las toallas y las sábanas a diario. No veo por qué tendría que ser diferente en un hotel; además es más ecológico. Como cobrar por el aire acondicionado: nuestro consumo energético es un 40% menor que el de un hotel convencional con el mismo número de habitaciones".


El hotel cobra hasta por la toalla y los adminículos higiénicos (unos 2 euros). Los coleccionistas de botecitos de champú tendremos que cambiar nuestras expectativas.

La web Tripadvisor, lanzó una pregunta a sus usuarios:

¿Se alojaría usted en un hotel que cobra extra por la toalla o la tele pero a cambio ofrece un precio imbatible?

El 60% de los 975 viajeros encuestados respondieron que no. No sin mis botecitos. Y sin embargo, en los hoteles Tune, el 60% de los 2 millones de clientes que llevan alojados prefirieron viajar con su propia toalla y jabón antes que pagar por ellos.



Pinchar aquí para ver más.





2 comentarios:

  1. Me parece muy buena tu pagina web que habeis titulado "Mis noticias de hoy" .

    Buen trabajo.
    Look at my web-site : Vivaaerobus Vuelos

    ResponderEliminar
  2. La idea de hoteles low-cost es buena si se utiliza en beneficio mutuo hospedador-cliente, porque últimamente se ocultan bajo esta palabra técnicas que sólo favorecen incrementar las ganancias del establecimiento sin ofrecer nada a cambio. Antes una noche en una habitación estándar costaba mil duros. Ahora, la misma habitación, sin nada, te cuesta 60€ (en España, en cualquier otro país empiezas a hablar a partir de 120 pavos por noche). Luego aparecen los "budget" que sí te salen por 30€ (en España, insisto) pero sin ventanas, sin tele, sin frigo, sin servicio de habitaciones, sin AA, sin consigna desde las 23h, con café de máquina, con malos olores, sin mantenimiento mínimo, sábanas sucias, habitaciones sucias...
    Por eso no hay que dejarse engañar por los anuncios a bombo y platillo y echar un vistazo a las opiniones de viajeros que son la única forma de hacerse una idea de si la ganga es tal o hay gato encerrado.

    ResponderEliminar