lunes, 27 de abril de 2015

Falsa productividad

El pasado viernes mis amigos intentaban convencerme de que estaba equivocado. La opinión que yo defendía era:
  • La mayoría de las prolongaciones de jornada que hacen los trabajadores (gratis por supuesto) son totalmente improductivas. 
  • Que muchos están allí porque el jefe también se queda y les da miedo irse antes. 
  • Que para mi no es válido como trabajador una persona que todos los días tiene que quedarse más horas de las establecidas para acabar su trabajo.
  • Que hay trabajadores que se pasan el día tocándose la barriga para poder tener trabajo para hacer fuera de hora. Por supuesto sin cobrar, solo por figurar que trabajan mucho.



Al final, entre todos decidieron que yo estaba totalmente equivocado, que yo opinaba así porque nunca he trabajado en la empresa privada, que los funcionarios no tenemos ni idea de lo que es el mundo laboral de la empresa privada.



Debemos ser muchos los equivocados porque me he puesto a buscar y he encontrado bastantes cosas.

Un artículo de El Mundo, que está tan equivocado como yo, Pedro J. (debe ser también funcionario):


"Expertos psicólogos defienden que pueden invertirse más horas en la jornada laboral siempre y cuando se trate de un periodo breve y puntual, de dos a tres semanas máximo, y porque sea imprescindible para la entrega a tiempo de un trabajo prioritario para la empresa. En caso contrario coinciden en lo mismo: trabajar más de 40 horas es simple y llanamente improductivo e incluso dañino para el empleado y la organización.


Como ya hemos comentado, las largas horas en la oficina son a menudo más una forma de probar algo de cara a la organización y nuestros superiores que para conseguir un mayor volumen de trabajo o mejores resultados en las tareas asignadas al trabajador."  

Eduardo Garzón y Carlos Martínez Núñez (económistas de IU) escribieron este artículo para la Fundación por Europa de los Ciudadanos el 7 de enero de 2015


"Cuando se comparan las horas trabajadas en un país con la productividad de toda su economía parece existir cierta relación inversa: donde se trabaja menos horas la renta generada por hora (productividad) es mayor, y donde se trabaja más horas la productividad es menor. Así, en países como Grecia, Portugal, Italia y España se trabaja muchas más horas al año y sin embargo la cantidad de euros generados cada hora es reducida; y lo contrario ocurre en países como Dinamarca, Países Bajos, Francia y Alemania."


Artíciulo de la web de la empresa Workmeter

La falsa productividad de trabajar muchas horas

Desde hace ya algún tiempo, son varios los estudios e investigaciones que se ponen de acuerdo en la afirmación de una misma idea: aquellos empleados con jornadas laborales superiores a las 40 horas semanales acaban resultando improductivos. Este exceso de horas que se produce agota física y mentalmente a los trabajadores, que terminan por inutilizar esas horas extras -muchas veces innecesarias- y que no mejoran su productividad.






Para muchos empresarios y trabajadores, tanto de nuevos negocios como de aquellos fuertemente posicionados en el mercado, las largas jornadas y las horas extra significan casi más una especie de “servicio de honor y respeto” hacia la empresa que auténticas horas productivas. Al menos en España, está erróneamente bien visto quedarse más tiempo en la oficina que el jefe, hacer muchas horas extra y salir el último por la puerta. Por desgracia y en la mayoría de los casos, se trata de un tiempo que realmente no se aprovecha en tareas productivas y que termina por emplearse en estar presente en la oficina y poco más. Incluso hay quien justifica su actividad mandando un email a última hora para que se le reconozca su esfuerzo.


(Esta empresa debía tener un microfono en el bar en que estábamos y me han fusilado mis palabras)




Una página de Pymes y Autónomos (todos funcionarios)

 

Mejorar la productividad es uno de los retos de la empresa española. Según el 2º Estudio de Comportamiento Laboral de los Trabajadores Españoles. Los trabajadores españoles pierden un 30% de su tiempo de trabajo diario en tareas improductivas. Para ello han evaluado los resultados de más de 100 empresas y 3700 trabajadores.

Según los datos del estudio, los trabajadores españoles pasan de media 9 horas 19 minutos en su puesto de trabajo, pero sólo 6 horas y 34 minutos son tareas consideradas productivas por la propia empresa. Es decir, estamos alargando la jornada laboral para no luego no sacar rendimiento a ese aumento de tiempo de trabajo.

España es uno de los países de la OCDE en el que más horas se trabaja, según el último estudio publicado por este organismo y recogidos por el Instituto de Estudios Económicos

A pesar de que muchas empresas hayan aumentado sus jornadas laborales por el mismo sueldo, trabajar más no es sinónimo de trabajar mejor o que jornadas de trabajo interminables vayan a reportar mayores beneficios a la economía. Antes bien, el factor que convierte a un país en desarrollado y competitivo es su productividad, una de las tareas pendientes del sistema económico español.

Aquí es donde Alemania nos da un buen repaso. Su productividad por hora supera los 42 euros mientras que en España la productividad se sitúa en los 32 euros. Así se entiende que, aun trabajando muchas menos horas al año, la productividad anual de los trabajadores alemanes sea mayor (53.280 euros de los españoles frente a 58.296 euros de los alemanes).


Y acabo con otra panda de funcionarios que trabajan en El País y por lo tanto no saben lo que es trabajar en el sector privado.



España, ¿buena para vivir, mala para trabajar?

¿Es sostenible un país que trabaja más que los de su entorno europeo pero produce mucho menos; que capta poquísimos talentos extranjeros y expulsa a decenas de miles de sus jóvenes bien formados? España tiene una jornada laboral larga, poco fructífera y mal pagada y es uno de los países que menos duerme de Europa, con uno de los mayores niveles de estrés femenino y el que posee la mayor tasa de abandono escolar temprano. Su natalidad está entre las más bajas y su población es de las más envejecidas. ¿No resulta una combinación socialmente endiablada? La idea tópica de que España es “buena para vivir y mala para trabajar” vuelve a ganar enteros con la crisis, al tiempo que nuestras empresas siguen tirando masivamente de la vieja receta “trabajar más con menos” para poder mantenerse competitivas

“En el trabajo no se separa lo personal de lo profesional, lo que da lugar a falsas lealtades y conflictos; tampoco se trabaja por objetivos, sino por cumplir y que te vean cumplir un horario laboral mastodóntico, disparatado con dos o más horas para comer. Por mediocres que sean, los jefes acostumbran a ser dios y no necesitan dar explicaciones.



El presidente de la Cámara de Comercio de EE UU en España, Jaime Malet, (otro que no tiene ni puta idea del mundo laboral) apunta que en nuestro país hay más nepotismo y menos meritocracia, mucho más absentismo laboral y muchos menos incentivos a la producción, además de muy escaso reconocimiento del talento. “La productividad aumentaría si se racionalizaran los horarios. La gente duerme poco y no tiene otra vida después del trabajo. Hay que ir a la jornada continua, reducir el tiempo de la comida, prohibir que haya partidos de fútbol tan tarde, adelantar los informativos, las películas, el prime time en la televisión”, sostiene.


En fin, depués de leer todo esto creo que me mantengo en mis tesis. Además, como en nuestra cultura se considera como "la verdad" lo que opina la mayoría, creo que estoy en la verdad. 

A vuestra disposición los comentarios para todas las opiniones que queraís exponer.

Publicado en "Noticias". Pinchar aquí para ver más.




No hay comentarios:

Publicar un comentario