jueves, 19 de marzo de 2015

Recuerdos de infancia (...7)



Esta claro que para poder adquirir todos estos maravillosos objetos hacía falta pasta, escasa en aquellos tiempos. Vamos a ver que es lo que circulaba en aquellos tiempos.

Monedas y billetes de los años 60 y 70.

Comenzamos por las monedas, de menor a mayor.

La perra chica era el nombre coloquial con el que se denominaba a la moneda española de 5 céntimos de peseta. Este nombre fue dado en alusión al extraño león (al que se confundía con un perro) que aparecía en el reverso.


En mi infancia ya no circulaban, aunque siempre aparecía alguna perdida por los cajones.

También estaba la moneda de 5 céntimos emitida en 1940.


Y si había "perra chica" tenía que haber "perra gorda". Se le llamaba perra gorda a la moneda con los mismos motivos en anverso y reverso con el doble de peso, tamaño y valor (10 céntimos).


Hay un dicho que se utiliza cuando se quiere cortar una discusión y se le dice al otro: "Para ti la perra gorda" y fin del tema.

También se la llamaba "ochena". La mayor utilidad que le vi a esta moneda era para calzar las patas de los muebles que cojeaban.

Cuando fuimos "Una, Grande y Libre" nos cambiaron el caballico por el águila.


Posteriormente también emitieron series de monedas de 10 céntimos con la cara de Franco.


La siguiente moneda en valor era la de 50 céntimos con su característico agujero en el medio.


Esta moneda nos venía muy bien para atarla a la punta de la cuerda de la peonza y así sujetarla bien entre los dedos.

Hasta que llegó el susodicho, puso su cara, le quitó el agujero y nos jodió el invento.


En España las monedas iban por cuartos y medios (25 y 50 céntimos), hasta que llegó el euro y nos lo cambió.

La peseta, también llamada "rubia", de la que había varios modelos, unas con la cara del ínclito y otras con el "1" de su valor.



De ahí se saltaba a la moneda de 2,50 pesetas, el medio duro. Recuerdo que era bastante grande, incluso mayor que el duro y la de 25.


Las cinco pesetas, conocidas por todos por el "duro"


La de 25 pesetas, los "cinco duros"


La de 50 pesetas, los "diez duros"


Y la de 100 pesetas, los "20 duros", que comenzaron a circular el año 1982.


Aquí, una imagen con todas las monedas juntas, cara y cruz.

Vamos ahora con los billetes, que se reservaban para valores más altos supongo que era porque se manejaban menos y duraban más tiempo sin estropearse.

En mis tiempos, el más pequeño era el de 20 duros (100 pesetas)

El más antiguo que recuerdo es el emitido en 1953, que llevaba la imagen de Julio Romero de Torres, y al otro lado la "mujer morena", como decía, y dice, el pasodoble.




En 1965 emitieron una nueva serie con la imágen de Gustavo Adolfo Becquer en el anverso y la escenificación de una de sus rimas en el reverso.


En 1970 apareció una nueva serie dedicada a Manuel de Falla con una imagen representando su obra "Noches en los jardines de España" en el reverso.


De las 100 saltaban a las 500 pesetas. Es curioso, a partir de esta cantidad ya no se le llamaba en duros, no son 100 duros, son 500 pesetas.

En 1951 salió una serie dedicada a Mariano Benlliure con el Mausoleo de Gayarre en el Roncal en el reverso.


No me acuerdo mucho este billete, pero de este otro si, también de 500 pesetas emitido en 1954 con la imagen del pintor Zuloaga y una de sus obras en el reverso.


De 1971 es esta emisión dedicada a Jacinto Vergaduer, poeta que escribía en castellano y catalán.


Parece que siguiendo con los guiños a lo que muchos años más tarde serían consideradas autonomías históricas, en 1979 se puso en circulación una serie dedicada a Rosalía de Castro, poetisa gallega.


Pasando a las mil pelas, este billete de 1957 con la imagen de los Reyes Católicos aún era de uso común en mis tiempos infantiles.


Coexistía pacíficamente con este otro de 1965 y dedicado a San Isidoro de Sevilla.


Hasta 1971 no se renovó la imagen de los billetes de 1.000 pesetas, y lo hicieron con este dedicado a José de Echegaray, premio Nobel de literatura en 1904.


En 1979 redujeron el tamaño del billete con esta emisión dedicada a Benito Pérez Galdós, el canario autor de los "Episodios Nacionales".


La inflación galopante que nos azota hizo que en 1980 saliera por primera vez un billete de 2.000 pesetas, y fue dedicado a Juan Ramón Jiménez.


Luego en 1976 llegaron ya los de 5.000 con este dedicado al rey Carlos III


Y ya en 1979 comenzaron a meternos a Juan Carlos para que fuéramos familiarizándonos con su careto, y queriéndolo porque 5000 pelas era una pasta en aquellos tiempos.



Continua en : Recuerdos de infancia 8

Publicado en "Nostalgia". Pinchar aquí para ver más.




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