domingo, 24 de agosto de 2014

Ingeniería casera

Después de mucho tiempo quejándome del sistema de entrada de agua para el riego que tenía en el huerto, y tras una solución de José (gracias) que no llegó a funcionar del todo, decidí poner manos a la obra y recuperar mis escasos y antiguos conocimientos de albañilería para poner solución.

El sistema de cierre de la olla a presión funcionó bien hasta que se rompió el brazo que cierra, y a partir de ahí era un coñazo.




Me compré un saco de hormigón, un trozo de tubo de PVC y un tapón y manos a la obra. Hice un encofrado chapucero con lo que encontré por allí.








Y con esto perfecto. A quitar el tapón y a regar.




 Ya he comenzado a coger sandías (por ahora 2) pero buenas piezas.







 Casi 6 kilos 800 como se ve en el peso vintage que utilicé.



Los colios de la Vallespín van viento en popa, ya veremos que pasa cuando llegue el frío.







Ahora, por fin, estoy comenzando a coger tomate, del feo de Tudela y negro de Fitero.






 Ayer, al quitar hierba encontré que debajo había alguna rabaneta que se me había pasado sin coger.



De todas formas, lo que mejor crio es la hierba, que crece sin conocimiento.



Todo ese montón estaba aquí abajo hasta que me pegué la soba de quitar toda con la azada.


 También he hecho la prueba de poner las piparras en vinagre. Veremos como salen.



 
En septiembre os hago otro resumen del mes.



Publicado en " Cosas de casa". Pinchar aquí para ver más.



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