martes, 23 de julio de 2013

¡Línea!

Vamos a ir acabando con el tema de Cervera que se está eternizando y ya me dicen que parezco a Guillermo Sautier Casaseca, (pinchar el nombre y os llevará a saber más cosas de él)

Guillermo es el de los seriales "Ama Rosa" y "Simplemente María" de más de 200 capítulos.




Lo voy a escribir tipo crónica de viajes, con pocas anotaciones subjetivas,  y así acabamos antes.

Nos habíamos quedado en que a mi me daban los cartones con los números que no estaban en el bombo, y que Marian había cantado una línea fantasma.




A Cecilia y a José Luis si les daban los cartones buenos ya que cantaron varias líneas y algún bingo, sobre todo el “gitanico”. Ana se lo tomaba muy en serio, y cada bingo que salía ella lo contestaba con un "mie__, me quedaban sólo dos".



Como a mi me sentaron de espaldas a la sala sólo me podía entretener mirando a Penélope vestida de verde. En un momento dado llegaron sus amigas y parecía que habían decidido celebrar el "Green day", ya que todas de distintos tonos de verde.

Con mi atención dividida entre mi cartón y las verdes, iba marcando los pocos números que tenía hasta que de repente marqué tres seguidos y canté mi línea. 


Más que línea debió ser "ringle" porque todos los de la mesa me miraron con esa mirada de desprecio, de casi odio que ponemos cuando alguien nos hace una guarrada o nos deja en ridículo. Y la mirada no es que fuera de envidia por haber cantado, sino por que hacia ya un rato que la línea no estaba en juego y yo no me había enterado.  El resto de la sala no se como me miro porque como ya he dicho estaba de espaldas y no veía nada. La señorita cantarina no me hizo ni puñetero caso y siguió cantando números. Pedí perdón setecientas veces y a seguir-


Bueno, no es mala escusa esa de que me despistaron las solteras cuarentonas de Cervera.




En resumen, entre lo que cantamos y lo que gastamos pasamos 2 horas, 8 personas por algo menos de 5 euros, más las cañicas que nos tomamos y nos traían a la mesa. Cualquier fin de semana ya estoy allí otra vez.

Como esta gente es un pozo sin fondo decidieron que del bingo nos íbamos a buscar bares para comer algo. Como eran más de las 11 de la noche no quedaba ya nada por las barras, hasta que llegamos al Bolos 3 y le limpiamos la barra, le arreglamos la noche al mozo porque nos comimos todo lo que tendría que haber tirado.

Con el estomago lleno, a buscar un pub para echar unas copillas. Encontramos uno que tenía buena pinta y pedimos los gintonics. El coñazo fue que debía ser un bar de sudamericanos y la única música que sonó en toda la noche fue salsa, bachata y esas cosas, así que estuve más rato en la puerta de la calle que adentro. 

De allí ya al hotel que el día había sido muy largo. Quedamos para desayunar a las nueve de la mañana, y cada uno a su habitación. Nadie me ha contado nada de lo pasó en cada habitación así que a por el otro día.




Para desayunar, Moha nos puso unos cafecitos con leche, zumo de naranja, bollería variada y unos platos con jamón, jamón de York y queso. Vamos un buen desayuno, aunque a Ana no le debió de gustar porque en cooperación con Moha se echó un par de vasos de zumos por encima.


Tras el desayuno, a hacer la maleta y a por la última actividad programada del fin de semana, la visita a las Bodegas Marqués de Montecierzo de Castejón.


Al despedirnos, el bueno de Moha nos había preparado como regalo para cada pareja una botella de vino de crianza de la casa y un fósil pequeñito, que por cierto ya se nos ha perdido.

No se si debería decir cuanto pagamos por persona por la comida, merienda, habitación y desayuno (más los regalos). Como creo que los que negociaron el precio lo hicieron estupendo lo voy a poner: 45 euros por persona. 

Como era pronto para la visita guiada a la bodega decidimos pasarnos por Alfaro a tomar un café, que al final no lo tomamos porque al llegar a plaza de la catedral entramos a ver el Centro de Interpretación de las cigüeñas que hay allí montado y se nos fue el tiempo. 

Allí tienen montados unos dioramas de los sotos y de las aves, que comenzó a explicarnos muy afanosa la guía. Yo me fijé en unas televisiones que sacan la imágen de cámaras enfocadas a los nidos de cigüeña de la catedral. Cada cámara tenía un joystik con el que según ponía el cartelito podías mover la cámara para acercarte, alejarte, buscar otro nido... En cuanto toque el mando, la encargada me dice: "Por favor no toque eso" (pues que quiten el cartel, coño).

Como ya se nos hacia tarde dejamos un poco colgada la visita, así que habrá que ir otro día.  

Cojimos el coche y a Castejón a la visita a la Bodega Marqués de Montecierzo, que esta instalada en una antigua fábrica de harina.

Es bastante pequeñita y se le nota que está empezando. Tiene "4" barriles de vino envejeciendo y poco más. Al finalizar la visita hicimos una cata de los vinos tintos, rosados y moscatel. Lo que más nos gustó fue el moscatel y un vermout casero que fabrican, así que botellicas para casa.

Cuando estábamos ya decidiendo ir a casa llamó a Eduardo un amigo para decirle que nos pasáramos por Aldeanueva de Ebro, que estaban celebrando la fiesta del vino.

Y como ya me canso de escribir, lo dejo para otro día. (Ya solo quedan 196 capítulos para igualar a Guillermo)


Continua de:








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2 comentarios:

  1. Y no hemos perdido el fósil, todavía lo tengo

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  2. Yo creía que el fósil os lo habíais comido o bebido

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