domingo, 28 de abril de 2013

Fiestas de la verdura

Antes que nada comentar que después de probar algunas alternativas para cambiar el diseño de este blog, no he encontrado nada que me guste, así que vuelta al anterior.

Ayer comenzó la quincena grande de la Fiesta de la Verdura de Tudela y nosotros lo hicimos con una comida en el Trujal Artajo





La mañana comenzó en el jardín, con una degustación de las diferentes variedades de aceite que producen, Artajo Arroniz, Artajo Koroneiki, Artajo Empeltre, Artajo Arbequina ecológico, Artajo Arbosana, Artajo Manzanilla Cacereña y Artajo Changlot Real.

Para nosostros, la cata-degustación se limitó a este me gusta más, este es más fuerte o este pica un poco, pero si queréis ver el resultado de una cata de verdad lo teneís aquí.

No estuvo mal la cosa, tostadita de aceite y trago de vino para limpiar el paladar,  tostadita de aceite y trago de vino para limpiar  el paladar, y así hasta ocho o diez variedades. La única pega es que en estas fechas teníamos que haber tenido un día primaveral estupendo, pero hacía un frío que pelaba.


Tras la cata, nos dieron un paseo por sus olivares explicandonos como lo cultivan, la poda, como recolectan, las diferencias entre las distintas variedades, el distinto aceite que sale según el momento de recolección con la aceituna verde


 
O con la madura


De allí pasamos al trujal donde nos explicaron toda la elaboración, desde el lavado de la aceituna hasta la salida del aceite pasando por la molienda, decantación... Una pena que no sea época recolección para haberlo visto funcionando.


Un dato que me chocó es que de cada árbol sale alrededor de 1 litro de aceite, y que como únicamente usan aceituna de su propia cosecha, con sus 200.000 olivos sólo pueden producir sólo 200.000 litros de aceite al año.

Como es normal, la visita terminó en la tienda, y tras las compras pasamos al comedor.


Un espacio con enormes ventanales que hizo que comieramos con unas mágnificas vistas desde la Bardena hasta Moncayo. (Una pena que en su página tengan unas fotos tan malas)

El menú prometía, y no defraudo:

   
Como casi no podíamos acabar con las raciones del menú, se les ocurrió añadir en los entrantes unos esparragos fritos y en el postre, para rematar, queso con membrillo.Como dice Antonio: "Otro día de gloria"

Cafecito, pacharán, licor de hierbas y a las siete de la tarde coje el coche para volver a Tudela. 

No estuvieron mal empleados los 35 euracos por persona.




Añado un enlace al programa "Cocineros sin estrella" que José Ribagorda dedicó a Tudela, y donde si queréis Ricardo Gil del Restaurante 33 os enseña a hacer una menestra:




Publicado en " Cosas de casa". Pinchar aquí para ver más.



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