jueves, 12 de enero de 2012

Fin de semana cultural II


Como decía en la entrada anterior, después de muchos años viviendo en Tudela decidimos hacer en nuestra ciudad algo que no habíamos hecho nunca, pero que hacemos siempre que vamos a alguna ciudad de vacaciones: Irnos de museos.

Comenzamos con la "Casa del Almirante" y a la salida nos dirigimos muy cerquita de allí al "Museo de Arte Moderno Muñoz Sola", que está en el número 2 de la llamada Plaza Vieja.




El edificio que alberga el Museo ha sido reconstruido en su totalidad para este fin. 

En origen fue Casa - Palacio de los Beráiz, familia de la nobleza tudelana que desde el Medioevo ocuparon diversos cargos en la Corte de Navarra y en la Merindad de Tudela. De su primitiva construcción gótica solamente se guarda una enjuta de la arquería del primer piso que contiene esculpido el escudo cuartelado de los Beráiz y que se conserva, testimonialmente, en la fachada. 

El edificio fue remodelado profundamente durante el Barroco, como puede verse en el ritmo clasicista de los ventanales de fachada y en la sencilla decoración de placas pinjantes de los antepechos que sustentan los balcones.


César Muñoz Sola nació en Tudela en 1921, iniciándose en el dibujo desde muy pequeño. 

En 1941 se trasladó a Madrid, donde comenzó a trabajar en un taller de restauración e ingresó, becado por la Diputación Foral, en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Allí aprendió el oficio de pintor y una técnica insuperable que habría de ejercitar durante toda su vida. 

Mas tarde viajó a Roma y a París, ciudad en la que residió algunos años, consolidando su estilo y relacionándose con diversas personalidades lo cual le dio oportunidad de realizar cientos de retratos, género en el que su fama se extendió por Europa y Estados Unidos.

Autorretrato
Decir que Muñoz Sola es pintor de retratos sería disminuir su alcance artístico en el cultivo de otros temas. Su fama de retratista ha quedado patente por el mundo y en Navarra existen magníficos retratos en la Galería de la Diputación Foral.

Músico


Pero destacó también en otros géneros, como el paisaje, dejando vistas espléndidas de las Bardenas Reales, o pintando brumosos celajes del Ebro o del Arga. 


Sus pinturas de bodegón y naturalezas muertas están hechas con extraordinario verismo apreciándose en ellas calidades que son herencia de la pintura española del Siglo de Oro, algo que también se advierte en sus cuadros de tipos pintorescos como vagabundos, mendigos o viejos.


El estilo de Muñoz Sola se basa en dos principios. 

De una parte en el oficio, es decir, en la calidad técnica de su pintura, su maestría en el uso del color, la captación de la superficie de los objetos: la representación de la realidad de manera fiel. De otra un alejamiento de las vanguardias europeas del siglo XX y su vinculación a la modernidad rupturista del Realismo y del Impresionismo francés, haciendo de la pintura figurativa el eje principal de su obra.


Este Museo recoge una variada colección de pintura francesa del siglo XIX que el pintor tudelano César Muñoz Sola (1921-2000), fue reuniendo a lo largo de toda su vida, consecuencia del interés que siempre mostró por ese periodo artístico y de sus propias inclinaciones estéticas, muy vinculadas a ese tipo de pintura figurativa.

Podemos ver cuadros de J.A. Vallin, Girodet de Roucy, Emile Renouf, Bergeret, Couty, Laurent, Cahours, Foubert, L'hermite, Clary, Nozal, Montagne o Boulet, en muchos otros.


 

Publicado en "Cosas de casa". Pinchar aquí para ver más.





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