viernes, 20 de enero de 2012

Betis - Sevilla

El próximo día 21 de enero de 2012 se va a jugar el partido de futbol entre el Betis y el Sevilla, que debería haberse jugado en la primera jornada de liga suspendida por la huelga.

Pero aquí no vamos a hablar de futbol. Vamos a tratar el tema de los dirigentes de ambos clubs, que están los dos de actualidad.

Primero el del equipo visitante:

Anticorrupción pide prisión provisional sin fianza para Del Nido y Julián Muñoz.

Del Nido fue condenado a siete años y medio de cárcel como cooperador necesario de un delito continuado de fraude en concurso medial con los delitos continuados de prevaricación y malversación de caudales públicos, misma pena que recayó en Muñoz, aunque en concepto de autor.


El fallo, de 16 de diciembre, también condenó al abogado a indemnizar al Ayuntamiento de Marbella con 2,78 millones y le impone 15 años de inhabilitación absoluta.

El caso tiene su origen en una querella de la Fiscalía Anticorrupción en 2006, en la que consta que Del Nido facturó en 2000 y 2001 1,5 millones al Ayuntamiento y 1,6 a las sociedades municipales.

La investigación desveló que Marbella abonó a Del Nido 6,73 millones por sus servicios jurídicos de 1999 a 2003. La sentencia, que desglosa un sinfín de minutas, recoge que el Ayuntamiento "sufrió la pérdida de varios millones en una continua desviación de caudales públicos".

Y el local tampoco se queda atrás:


Luis Oliver pagó en el Betis comisiones millonarias a un contrabandista de tabaco.

El saqueo final del club verdiblanco. Aún hoy sorprende la capacidad de supervivencia del Betis ante la inmensidad del desfalco sufrido.

Es el conocido 'caso Lopera', pendiente de un segundo informe para cuantificar un fraude que, sólo hasta 1998, es cifrado 13 millones de euros.

Sin embargo, el delito no cesó una vez se echó a un lado el presidente perpetuo. La juez advirtió que su heredero, Luis Oliver, proseguía la línea. Consecuentemente, del tronco se desgajó un nuevo proceso, que podríamos llamar: "El saqueo final". En dicho caso ya están imputados Oliver y uno de sus testaferros, y se estima que en breve seguirán el mismo camino varios de sus antiguos directivos.




La investigación de los agentes sobre las "presuntas irregularidades cometidas entre el 7 de julio de 2010 y el 13 de diciembre" arroja la siguiente conclusión: "Existen indicios suficientes para creer en la supuesta comisión de un delito societario y/o de apropiación indebida" por parte de la directiva de Luis Oliver, en la que constaban insignes miembros como el expresidente Rodríguez Sacristán o el letrado Manuel Castaño.

La primera situación en la que se detienen es la comisión pagada por el traspaso de Mehmet Aurelio al Besiktas, 354.000 euros abonados a la mercantil Bastogne Corporation. Una operación donde "no consta ningún documento en el que figure que ha intervenido algún agente o intermediario. Es más, existe otro documento con fecha 27.08.10, en el que ambas partes -jugador y club- acuerdan dar por rescindido el contrato que les unía y en el que se hace constar que el jugador actúa 'en su nombre e interés'".

El administrador único de Bastogne es José María Gálvez. Sobra decir que Gálvez no es agente de futbolistas. Sí es otras cosas. Los agentes reflejan que "tiene una Orden de Averiguación de Domicilio y Paradero por el Juzgado de Instrucción 11 de Madrid por un delito de Falsedad, así como una Orden de Búsqueda y detención emitida por la Unidad Organizativa de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Lérida por su supuesta implicación en un delito de contrabando de tabaco".

La Guardia Civil averigua que esos 354.000 euros se ingresan en una cuenta de La Caixa, a través de Bank Cajasur, titulada por Bastogne. Esa cuenta sólo tuvo un ingreso más: 489.000 euros, de la mercantil Sport Transfer Management. ¿Otra casualidad? Resulta que STM, otra empresa sin actividad dedicada a "servicios de albañilería", había ingresado días antes 590.000 euros del Betis por la salida de Sergio García al Espanyol.

Luis Oliver Albesa es un controvertido empresario navarro, conocido en el mundo del fútbol y
especializado en la compra de sociedades en situación financiera crítica.




En 1986 fundó junto a su hermano Fernando la empresa Tucri S.A, dedicada a la seguridad privada. La sociedad quedó cancelada por el Consejo de Ministros en 1987 por algunas infracciones, según el Gobierno Civil de Soria. Fue la primera actividad de los Oliver, que continuaron con Tucriservicios S.A., Seguritrans Seguridad S.L. y Pronosa, ubicadas en diversos puntos de la geografía española y que formaban parte del grupo HOA —Hermanos Oliver Albesa—.

Paralelamente, Luis Oliver continuaba su actividad con otro tipo de sociedades. Grúas Canduela, de Santander, fue una de ellas. Posteriormente vendrían otras, como Conducciones Hidráulicas y Carreteras (CHC) o Santa Teresa SL Materiales de Construcción. Aunque a la primera de ellas está vinculada de forma subsidiaria, CHC se declaró en quiebra tras declarar el concurso de acreedores. Algo similar sucedió con la empresa aragonesa Fabrica Española de Gruas Torre, dedicada a la fabricación de grúas pluma bajo el nombre comercial Metalbo, y que con la crisis del mercado inmobiliario acabó en la quiebra. Algo más complejo fue el caso de Santa Teresa SL.

El navarro mientras daba el paso al fútbol gracias a la compra de acciones en diversos clubes. Primero fue el Xerez, donde tuvo numerosos problemas con el entonces alcalde, Pedro Pacheco, que acabaron con la alcaldía de este. Ascendió al equipo a Segunda, fichó a un técnico de renombre como Bernd Schuster y tuvo en plantilla a futbolistas como Güiza.

Tras venderle las acciones a José María Gil Salgado, compró el paquete mayoritario de las acciones del Cartagonova. Oliver tuvo que responder ante la Justicia por un presunto delito societario y otro de falsedad documental. Justo antes de desembarcar en Heliópolis, Oliver ha sido noticia por otras dos operaciones societarias. La primera fue el interés que mantuvo sobre Viajes Marsans Francia tras la quiebra que sufrió Air Comet, dueña de la agencia.

En las últimas fechas, Oliver ha dirigido, como él mismo reconoció en la rueda de prensa del martes, la inmobiliaria sevillana Novaindes. Hasta que la compró en septiembre del 2009—por un euro y la asunción de todas las deudas—, gracias a sus relaciones con Manuel Recio, efímero presidente del Sevilla en la famosa Junta de Accionistas en el World Trade Center del año 95, era propiedad del grupo San José.

A fecha de hoy se rumorea que puede estar tras la compra de la U. D. Marbella.


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