viernes, 16 de diciembre de 2011

Fin de semana cultural (1). La Casa del Almirante.

Uno de estos últimos fines de semana decidimos dedicar la mañana del domingo a la cultura. Ya nos daba vergüenza que viviendo toda la vida en la ciudad no hubieramos visitado ninguno de sus museos, sobre todo porque cada vez que vamos de viaje visitamos todo lo visitable de la ciudad en la que caemos.



Puestos a ello, comenzamos por la "Casa de Almirante". 


 
La primera pregunta que surge es el porque se llama a sí a este edificio, toda vez que el mar más cercamo lo tenemos a 2000 kilometros y la verdad, no es una ciudad con tradición marinera. Pues bien, nos vamos a quedar con la duda porque no se encuentra una razón lógica para su denominación como "Casa del Almirante".


La Casa del Almirante, o de los Cabanillas Berrozpe, de Tudela (Navarra) es uno de los palacios de la arquitectura civil renacentista más interesantes de la España de mediados del siglo XVI. Está situado en la calle Rua del Casco Antiguo de la ciudad y en la actualidad es la sede de la Fundación María Forcada.

La actual mansión plateresca fue construida hacia 1550 y sustituyó a una previa mansión de la que se conserva la gran escalera primitiva de planta cuadrada. La actual es una casona de tres plantas construida en ladrillo y que culmina con una galería de arquillos y una alero profusamente decorado. El patio es rectangular y de gran sobriedad, articulándose según los esquemas aragoneses del momento. 


La verdad, lo más interesante del edifico es la fachada. Destaca la ornamentación de sus dos grandes balcones de la primera planta, con una expléndida decoración plateresca formada con figuras antropomorfas en alto relieve. 




Entre los balcones y el alero existe un friso en relieve.


Se que vimos dos exposiciones distintas, pero ¡Ay esta cabeza! no recuerdo quienes eran los artistas que exponían en ese moemnto.

De todas formas, como ya he dicho, lo más interesante es el edificio, y dentro de él, la fachada.

Ahora ya, en plan personal, puedo comentar que uno de los veranos de mi juventud me tocó trabajar de albañil en la rehabilitación del tejado de esta casa. 

Una vez visitada, nos fuímos al Museo Muñoz Sola, situado muy cerca y que os cuento en otra entrada.

 
Publicado en: Cosas de casa (Pinchar aquí para ir)


No hay comentarios:

Publicar un comentario