sábado, 5 de noviembre de 2011

Borago officinalis. Va por Jóse.

Borago officinalis, la borraja, es una especie fanerógama perteneciente a la familia de las boragináceas, originaria de Siria, aunque naturalizada por toda la región mediterránea, así como Asia Menor, zonas cálidas de la Europa Occidental, África del Norte y Sudamérica.

La familia abarca más de 150 géneros y unas 1.500 especies que crecen de forma espontánea en todas las regiones templadas y subtropicales del mundo y que abundan de manera especial en la cuenca mediterránea.

El nombre de borraja, según algunos historiadores, deriva del vocablo latín borra, que significa "pelo", por la cantidad de pelillos que cubre toda la planta. Otros autores afirman, sin embargo, que el nombre de esta verdura procede del árabe abu rash, que significa "padre del sudor", en referencia a las propiedades sudoríficas de la planta, en particular de sus flores. 

Planta de entre 60 a 100 cm de altura, con cerdas o pelos en tallo y hojas. Las hojas, de 5 a 15 cm de largo, son alternas y simples. Las flores son completas, con 5 pétalos estrechos y triangulares terminados en punta, principalmente de color azul, aunque también se encuentran en rosa y se cultivan variedades de flor blanca. La floración surge en cimas escorpioides y forma grandes ramos de flores que abren simultáneamente.


En la actualidad, en países como Francia e Italia la borraja se considera una verdura de lujo y los platos donde es protagonista se presentan como una auténtica especialidad en restaurantes de prestigio.
 Es empleada tradicionalmente en algunas partes de España, en concreto en Aragón y Valle del Ebro, y de Europa,como Liguria en Italia, el Midi (Francia) y Alemania (Baden-Würtenberg). Sin embargo, en la mayor parte de España es una verdura desconocida. En la zona norte, la ribera del Ebro a su paso por Navarra y Aragón concentra regadíos dedicados al cultivo de borraja. En la provincia de Zaragoza la extensión del regadío dedicada a su producción supone un 75% y en Navarra representa el 25% del total nacional, por delante de Huesca y Teruel. También son muchas las familias que siembran borraja en sus huertos para consumo propio.


Cultivo y recolección

La planta se cultiva con mucha facilidad, por regla general en el mes de abril -en el hemisferio Norte-, siendo recolectada tras las primeras lluvias otoñales. Cuando se recolecta suelen cortarse las hojas basales para ser empleadas como verdura, las flores se recolectan más adelante. Normalmente en las huertas donde se ha plantado, ella misma se resiembra. Las flores se recolectan en primavera en un día seco y su desecación ha de ser rápida. La variedad cultivada normalmente es la de flor blanca, y silvestre la de flor azul. Empleada como verdura se recolecta prácticamente todo el año.

Uso gastronómico

La forma de cocinarla es variada, pues se emplea de diferentes maneras toda la planta, desde los tallos, hasta las hojas. De modo que son múltiples sus formas de cocinarla para sopas y caldos cortos, aprovechando el agua de cocción rica en minerales (aunque no nos lo creamos y digamos cuando algo no vale nada que es "agua de borrajas"). En crudo hojas y tallos tiernos para ensaladas. Cocida o al vapor los tallos limpios de pelillos de la forma tradicional o con múltiples acompañantes. En forma de postres sus hojas endulzadas y fritas. Salteadas una vez cocidos sus tallos, acompañadas de ajitos tiernos y setas en forma de revueltos con huevo. Dentro de una tortilla española. O en forma de zumos e infusiones. La versatilidad de esta planta solo la limita la imaginación del cocinero.
Es muy estimada gastronómicamente en ciertas partes de España. En la comunidad de Aragón, donde adquiere carácter de plato nacional, se consume de diversas maneras: sólos los tallos en revuelto con huevo, o combinadas con setas, o con almejas o gambas, los tallos cocidos con patatas y aliñadas con aceite de oliva crudo una vez servidas en el plato. Combinada con acelga, ajo y huevo (receta denominada "Revuelto de Amelia"). Las hojas tiernas rebozadas y fritas. Y por último, como base de caldo vegetal sola o con otras verduras. En La Rioja y Navarra también es consumida como en Aragón. En Lérida se comen las hojas (cocidas en salmuera), siendo las mejores para su consumo las inferiores. En Mallorca se utilizan para aromatizar buñuelos de viento. En ocasiones, las flores de esta planta se emplean en ensaladas. En la gastronomía granadina son muy típicos los papoviejos, u hojas de borraja fritas en una masa dulce.

Usos medicinales

Desde antiguo son conocidos sus efectos beneficiosos. Hoy se conocen sus cualidades diuréticas, sudoríficas, contra la inflamación de próstata, antiestrés y emoliente de la piel. Para beneficiarse de las propiedades sudoríficas se emplean las flores, que se toman en infusión. Las hojas se emplean en decocción para provocar diuresis (a veces se solía dar a los enfermos con agua con sal como si fueran espinacas) y como emplastos de función emoliente.
Si está así, en Tudela la tiramos.

El aceite de semillas de borraja actúa como emoliente y tonificante. Es beneficiosa para las afecciones de piel, por su contenido en niacina o ácido nicótico. Suaviza o ablanda la piel y las mucosas, pero es muy potente y necesita supervisión médica. El aceite es rico en ácido gamma-linolénico que nuestro organismo transforma en prostaglandinas. Bueno para la tensión arterial alta, el exceso de colesterol, y la regulación de estrógenos. Los tratamientos prolongados deben ser cuidadosos por la presencia de alcaloides pirrolizidínicos tóxicos para el hígado.

Antiguamente se decía que el agua de borrajas en infusión de sus flores, era estimulante del corazón.



Publicado en: Cosas de casa (Pinchar aquí para ir)

1 comentario:

  1. En algún restaurante de Huesca de los de estrella Michelin, hacen las hojas de borraja en tempura como acompañamiento a algunos platos como exquisitez. En Aragón así preparada se llaman crespillos

    ResponderEliminar